Café del Loto

Abren de martes a domingo. Todo el trabajo lo hacen entre dos empleados y los dueños, Bolívar Bencosme y su esposa, Jeannette Hernández. A veces cuentan con la asistencia de la mamá de Jeannette que se mete en la cocina o les lleva flanes hechos por ella. Todos los días tienen a sus dos nenas, de 3 y 4 años, correteando por el espacio alquilado en el que habita Café del Loto en la calle Loíza, casi en la esquina de la calle Diez de Andino. De hecho Jeannette es de la Diez de Andino, pero del otro lado de la Baldorioty. Toda su familia es cangrejera.

En Café del Loto sirven desayuno a cualquier hora del día. Y además tienen wraps, sandwiches y un plato distinto cada día. El sandwich del loto ya es un clásico del lugar: pesto, tomate, mozarela y alguna selección de pollo, prosciutto u otras carnes. Hay una sopa distinta cada día.Desayuno todo el día.Café del Loto lleva casi dos años abierto en un espacio que antes parecía no traerle buena suerte a los que se establecían allí. En años recientes hubo allí una pizzería y un restaurante venezolano que duraron un año o menos. “Yo estudiaba ahí al frente”, dice Jeannette señalando hacia la Escuela Pedro G. Goyco, “y aquí estaba el Sterling House donde vendían de todo, cosas para novias, platería”. La famosa tienda por departamentos de la Loíza ocupaba todo el edificio que alberga a Café del Loto, dos salones de belleza, un gimnasio y una tienda de ropa. “Tenían un letrero que decía: ‘No se aceptan niños'”, explica la barista y propietaria. “Y yo le decía a mi abuela: ‘cuando sea grande yo voy a entrar a ese sitio’, y mira”.

Café del Loto tiene un estacionamiento en la parte de atrás del edificio pero la mayor parte de sus clientes llega caminando. Muchos son residentes de la zona o empleados de algún lugar cercano. “Viene mucho turista también”, explica Jeannette. Los que llegan en bicicleta pueden amarrarla en el poste al frente del negocio o guardarla adentro y además tendrán un 10% de descuento.El display en el café.Lo que motivó a la pareja a abrir el negocio fue su amor por el café. Y el café que sirven es de la mejor calidad.

Para lograr reunir los fondos para su empresa pasaron un tiempo vendiendo las empanadillas hechas en casa que eran la especialidad de Jeannette. Rellenas de churrasco, de pionono, de pollo o cuatro quesos y horneadas. Ahora está volviendo a sus raíces y ya tienen empanadillas disponibles en el Café, están rellenas de setas, cebolla y tomate y son parte de su oferta vegetariana.

Café del Loto abre de martes a viernes de 8:00am a 4:00pm, los sábados de 9:00am a 3:00pm y los domingos, día del Nichigobi brunch, de 9:00am a 1:00pm.Hay aperturas de exhibiciones una vez al mes. Una vez cada tres meses extienden su horario un sábado para presentaciones artísticas y exhibiciones.