Clemente en el Arriví

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Es posible encontrar su foto en un negocio cualquiera en Carolina o en El Bronx. Guinda de las paredes con su eterno 21 en el uniforme pirata. Roberto Clemente es quizás una de las figuras más veneradas por los puertorriqueños en todas partes y por los fanáticos del beisbol en otros lugares del mundo. Doce guantes de oro, 3000 hits y 240 jonrones. La muerte trágica del carolinense a los 38 años, el 31 de diciembre de 1972, lo consagró de inmediato como una leyenda acelerando su ingreso, inevitable, al Salón de la Fama y asegurando su lugar de héroe.

 

El musical DC-7 La historia de Roberto Clemente cuenta su vida desde la perspectiva de su hermano, Matino Clemente, interpretado por Josean Ortiz, su esposa Vera Zabala, interpretada por Lorraine Vélez y su amigo Ramiro Martínez, interpretado por Manuel Morán.

 

El guión y la investigación estuvieron a cargo de Luis Caballero, quien también dirige. Y Clemente es interpretado por el actor Modesto Lacén Cepeda. “Yo viniendo de Loíza en mi familia se hablaba de él como que es un ejemplo como negro boricua en mi casa siempre Roberto fue un referente”, explica el actor. “Ya en la universidad me interesó la vida de Roberto. En el 96 o 97 empecé a leer libros, escribí una obra sobre él para una de las clases en drama. ¡Bastante flojita!”

 

Lacén y el resto del equipo viajarán desde Nueva York para presentar la obra en el Teatro Francisco Arriví en Santurce desde el 6 de diciembre por dos fines de semana, hasta el 16, en funciones de jueves a domingo. “Nos ha tomado más tiempo de lo que pensábamos llevarla a Puerto Rico”, dice, vía telefónica, desde Nueva York.

 

La pieza se presentó en el Teatro SEA en Clemente Soto Vélez en el Lower East Side en noviembre de 2011. De allí pasó a presentar 40 funciones en el teatro Off Broadway del Puerto Rico Travelling Theater. Ha recibido premios ACE, Hola y ATI, galardones que se otorgan anualmente en el teatro nuyorquino.

 

“Los hijos de Roberto: Luis Roberto y Roberto Junior, la han visto como cuatro o cinco veces”, dice Lacén. “La primera vez, me acuerdo como ahora, estaban los dos llorando conmovidos al final, una cosa bien fuerte. Yo vi a los nenes dentro de ellos llorando porque cuando uno lo pone en perspectiva ellos tenían 6 y 5 años cuando Roberto murió”. Cuando se presenten en Puerto Rico esperan tener a la viuda, Vera, en el público y también al comentarista Ramiro Martínez que es uno de los personajes que aparece en escena.

 

Lacén -que próximamante estará trabajando en la película A Perfect Dance- dijo que esperan llevar la obra a Washington DC, Houston, Chicago, Orlando y Pittsburgh.