Cranksgiving

Los ciclistas llegan a un punto previamente anunciado. Allí reciben un mapa y unas instrucciones. Se lanzan a completar la ruta que en algunos casos incluye descifrar claves y encontrar los puntos de un mapa hasta llegar  (o descubrir) la meta. La tradición del Alley Cat -un invento creado por mensajeros en bicicleta en Estados Unidos- se transformó luego en una actividad benéfica con Cranksgiving en Nueva York. Rafi Díaz lo trae a Santurce este sábado. El trabajo lo hace en conjunto con Juan Ángel Román “Nepo” y Gandul.

 

“Es un movimiento que lleva varios años en Estados Unidos y que busca envolver a la comunidad de los que corren bici, mensajeros y este tipo de personas, a ayudar a los que no pueden celebrar Thanksgiving”, explica Díaz sobre el fenómeno que tendrá a unos cien ciclistas dando vueltas por Santurce el sábado. El punto de encuentro es en la calle Américo Salas, entre la avenida Ponce de León y la Fernández Juncos a las 2:00pm. “A las 2:30 les doy los mapas y a las tres arrancan”, explica. De allí los ciclistas saldrán a hacer una ruta por distintos colmaditos santurcinos donde tendrán que comprar comida en lata que se donará luego a la Fondita de Jesús antes de Acción de Gracias. En los Alley Cats regulares los ciclistas tienen que firmar una hoja o hacer algo -que puede ser tirar una bola en un canasto- para probar que llegaron a cada uno de los puntos trazados en la ruta.

 

El final los llevará a Chemi’s Room en la calle Latimer, cerca de la placita. Allí recibirán premios que van desde bultos y gadgets para las bicis hasta unas cervezas gratis en uno de los lugares que auspician la actividad.

 

Los participantes tienen que llevar un bulto y entre $15 y $20.