El Miedo a emprender

por

El espacio original de Len.t.juela Vintage

Innovación y emprendimiento son las dos palabras mágicas y “trendy” dentro del mundo empresarial. Hace varias semanas participé en uno de los talleres de e-commerce organizado por Colmena66 (con su iniciativa Shop+Hire PR) y Comercio y Exportación sobre mi experiencia como empresaria antes y después de María. Al culminar mucha gente se me acercó para comentarme y charlar un poco sobre sus inquietudes. El intercambio fue gratificante pero, aparte de la necesidad y el deseo enorme que tienen muchos por emprender, me di cuenta de que hay un factor que tiende a ser el asesino #1 de estas dos cosas: el miedo.

Mientras conversábamos recibí muchos: “tengo esta idea, pero no me atrevo lanzarme”. Creo que de toda mi charla logré conectar con muchos hablándoles del miedo que se siente a la hora de tratar algo nuevo y como las personas cercanas a ti tienden a ser las primeras en boicotearte tu sueño y cortarte las alas, a veces sin querer. Recordé que hace alrededor de siete años me senté en una cena con mi papá y le comenté que renunciaría a mi puesto dentro del mundo de la publicidad para irme “full in” con mi tienda Len.T.juela. La reacción de mi papá, un hombre que no es muy de arriesgar cuando se trata de cosas de trabajo aun cuando tiene un consultorio médico propio, fue decirme: “¿estás segura que quieres dejar un trabajo “seguro” por irte a aventurar a una tienda?” Mi respuesta fue inmediata (después de haberlo pensado día y noche por casi un año): “Si mañana me despiden del trabajo tendré que empezar de nuevo desde cero, so si me va mal por alguna razón, haré lo mismo. No puedo permitirme imaginarme a mis 80 años sentada en una mecedora pensando qué hubiese pasado si lo hubiese hecho, si hubiese seguido mis sueños”. Él no tuvo más remedio que asentir y decirme que lo pensara bien pero que me apoyaba. Sus dudas no eran sobre mi capacidad. Su preocupación estaba anclada en esa necesidad que tienen los padres de proteger a sus hijos.

A eso hay que añadirle el factor persona negativa que te rodea y que, para colmo tienden a ser personas muy cercanas. Recibí los clásicos “¿Una tienda en la calle Loíza?”, “¿Qué hay ahí?” “¿Ropa vintage?” “¡Estás loca!” “¿Sabes cómo está la economía de este país?” Sin embargo, algo dentro de mí me empujaba y logró cancelar y pasarle por encima a eso y al miedo aterrador. No soy el tipo de persona que se queda con el “What if…” en su cabeza. Me gusta lanzarme y hacer. Ojo, tampoco es que siempre he sido así, cada cuál pasa por sus procesos, sus analogías, sus pros y contras, sus miedos y esto, mi gente, es totalmente normal. Cuando decidí irme a tiempo completo a Len.T.juela, la tienda ya tenía un año y una clientela inicial establecida. Soñar no cuesta nada siempre decía mi mamá y yo era una soñadora empedernida que deseaba con todas mis fuerzas lograr hacer con mi vida algo que realmente me apasionaba. Aquí estoy, seis años después, antes y después del bofetón que nos dio María, de pie, innovado, emprendiendo y peleando el miedo cada vez que se asoma por la esquinita.

Así que, si tienes una idea, quiero que sepas que innovar y emprender vienen de la mano con el miedo (aparte de un sinnúmero de cosas más) y que está de ti lanzarte y darlo todo. Y sí, a veces vas a sentir que eres un punching bag y muchas veces vas a tener dudas. Pero no dejes que eso y el qué dirán te maten los sueños y las ganas de poder ser lo que siempre has querido.

Mi consejo es planifícate, organízate, crea un plan, lánzate, emprende y no dejes nunca de innovar y buscarle la vuelta a eso que tanto quieres lograr. ¡Nos vemos en la próxima!