El sushi de Silk

La pared de fondo, con el Buda dorado mirando el salón, los rojos estampados y la losa gris dan la impresión de que se entra en otra dimensión. Vas directo de la Loíza a un restaurante de esos de gran ciudad. La combinación de rojos, negros y grices por todas partes y una iluminación bien pensada crean un ambiente sofisticado.

 

El bolsillo no tiene que sentirse intimidado. Los precios de Silk comparan con los de cualquier otro sitio de sushi aunque su oferta está por encima del promedio.

 

La propuesta incluye platos caribeñizados que mezclan el mangó con los sabores tradicionales del sushi. Pero en general presentan opciones sencillas y tradicionales. Hay varias opciones de tempura, incluyendo camarones y salmón. En lo que llega el sushi vale la pena explorar los aperitivos. El “creamy scallop salad” es un must. Además del sushi tienen un menú de platos de comida china. Te puedes entretener con los edemames en lo que llega la comida que suele ser bastante rápido.

 

Tienen una amplia selección de cervezas artesanales. Los precios son  razonables entre $8 y $16 por los sushis. Las cervezas pueden encarecer la cuenta significativamente, las Medallas están a $5 y las artesanales pueden costar hasta $15. Los postres incluyen el creme brule de jengibre -que es de los más populares- y el plato de lichi que es la fruta servida en su jugo.

 

El restaurante lleva varios años en el espacio de la parte de abajo del Gallery Plaza en la esquina de la calle Loíza y la avenida de Diego. Alrededor de esa plazoleta -con fuente y banquitos- hay varios restaurantes además de Silk, el italiano Pamperi, Alquimia -propiedad de Gilberto Santarosa- y Under the Trees. Mientras te comes el sushi, si optas por las mesas de afuera, verás el flujo de gente en ropa deportiva que pasa para LIV el gimnasio que ocupa el quinto piso del edificio.

 

Abren los siete días de la semana.