Intercambio

por

Un diálogo sobre la cotidianidad fuera del espacio privado

“…medio ambiente: algo previo y anterior en relación con lo que debe llamarse      propiamente mundo. Para que haya mundo, experiencia del mundo y de los     límites del mundo, debe allanarse, formarse y cultivarse antes eso que lo        presupone y a lo que suele llamarse medio ambiente”.         Eugenio Trías

Edgardo Larregui Rodríguez (Bayamón, PR 1976) se desenvuelve entre el trabajo plástico y las labores comunitarias relacionadas a la enseñanza de destrezas creativas. Al tener un contacto social directo y reflexionar sobre su entorno cotidiano, se reflejan en su trabajo situaciones sociales, como problemáticas relacionadas a la salud, el mercado y la visión de comunidad. Larregui realiza el ejercicio de apropiación de imágenes relacionadas a los medios y productos de consumo para establecer un lenguaje a través de sus murales, dibujos, pinturas y fotografías intervenidas. Como artista, su interés se hace visible en el intercambio de información con la colectividad social. Su trabajo surge de una visión individual y de la transformación que se hace efectiva en su contacto con la comunidad.

La muestra Intercambio está conceptualizada con un enfoque en las dinámicas sociales de un compartir en la cotidianidad. Esta idea se plasma de manera sencilla a través de imágenes conocidas, por la familiaridad de los espacios y los objetos representados. El discurso de esta propuesta trabaja con el papel que juegan los objetos cotidianos, ubicados esta vez en otro contexto. La idea surge a partir de introducir unas dinámicas diferentes en otro ambiente cotidiano que sea fuera del hogar, que fomente unas prácticas dentro de un contacto social más directo. Por esta razón, se hacen visibles estos espacios, en su mayoría locales santurcinos con el sillón para mecerse, la hamaca para descansar o la greca para hacer el café en la acera, todas siendo prácticas en una interacción comunal completa en la que “se despliegan en el límite y desde él hacen posible que el mundo se muestre como es, como un ámbito susceptible de ser habitado” (Trías). En Intercambio se pretende difuminar esa líena invisible entre lo publico y lo privado, donde las prácticas privadas del diario vivir pasen a ser parte de una cotidianidad publica.

El medio utilizado en la obra de Larregui para representar esta temática es la fotografía intervenida y convertida en vinil reflector. Estas imágenes representan espacios que han sido frecuentados por el artista, y luego han sido intervenidas con pintura y el medio mixto agregándole pequeños objetos tridimensionales a la superficie. Estos objetos son plasmados de manera lineal con la pintura, de manera que crea una imagen que parece sobresalir de la superficie a modo de relieve. En este caso particular la imagen documenta el espacio comunal, en el que se propone el junte o compartir cotidiano. El material reflector, esta vez se utiliza con motivos de resaltar el espacio representado y la interactividad entre el espectador y la obra. ¿Cómo se logra esta interactividad? Cada espectador tendrá la experiencia completa al utilizar unos “headlights”, linternas en la frente. De esta manera, el publico tendrá una experiencia individual con cada pieza al alumbrar y resaltar el material reflector de las imágenes intervenidas, mientras de manera simultánea habrá humo en la atmósfera para simular la experiencia completa de estar situado en esos espacios citadinos y a la misma vez la contaminación y la desestabilizaión de la ciudad.