La Ciudadela

por

“Cities have the capability of providing something for everybody,
only because, and only when, they are created by everybody”, Jane Jacobs

Todo empezó con un proyecto gubernamental para darle un lavado de cara a Santurce, con nuevos edificios y sin viejas casas. El plan incluyó la desaparición de parte del antiguo San Mateo. El proyecto original -que buscaba repoblar el centro de Santurce- se llevó a cabo de manera parcial. Algunas de las fases de Ciudadela -uno de los principales complejos nuevos de la zona- aún no están construidas y otros espacios, como el pedregal que ahora se usa de estacionamiento improvisado para los visitantes de Minillas, quedaron vacíos solo con rastros de la comunidad que un día fue. El gran proyecto de densificar el área y de crear un nuevo proyecto de ciudad se quedó a medias gracias a una situación económica implacable y a unos planes que no contemplaban las realidades financieras de los habitantes de este barrio o de quiénes aspiraban a serlo que sin duda no podían pagar los precios de los nuevos edificios.

Eventualmente el desarrollador original de Ciudadela, Miramar Real Estate, se acogió a la ley de quiebras sin haber podido vender un gran número de los apartamentos del complejo, ubicado en la parada 22. Esta situación y la posterior venta del proyecto por parte de Banco Popular, le permitió al nuevo dueño, Nicholas Prouty, bajar los precios significativamente, los apartamentos de una habitación se vendieron por $149,900, le permitió además bajar el inventario de manera dramática en cuestión de meses y poner en planes la construcción de las torres que constituyen la fase 3 del proyecto. Bastó con bajar los precios para que se empezaran a vender los apartamentos que, como ha ocurrido con otros proyectos nuevos de la zona, costaban demasiado en comparación con el mercado de bienes raíces existentes. Ahora están llegando, según las propias estadísticas de los manejadores del proyecto, parejas de profesionales jóvenes y personas mayores que una vez vivieron en Santurce y ahora quieren regresar.

La nueva campaña de Ciudadela es casi un manifiesto, es arriesgada, tirándose a opinar sobre distintos temas como pautando otra manera de pensar la ciudad. Lo mismo felicitan a Carmen Yulín por su cumpleaños que participan del debate noticioso del día. “Donde hay amor no hay prejuicios”, decía uno de sus billboards el día de la gran marcha contra la inclusión de las parejas de hecho y del mismo sexo en la protección de la Ley 54.

Prouty asegura que la nueva Ciudadela tiene un enfoque distinto a la anterior. “No nos interesa ser una isla, queremos ser parte integral de Santurce”, explica. “Estamos convencidos de que el llamado renacer de Santurce necesita de su diversidad y que no es necesario destruir la integridad del vecindario”. Uno de los planes del desarrollador es adquirir los terrenos de el pedregal, propiedad de Pridco, para hacer un parque. “Yo vengo de un área de Brooklyn que cuando era niño no tenía acceso a ningún parque cercano”, dice y aclara luego que además de hacerlo como un servicio a la comunidad tiene claro que le conviene que la vista desde los apartamentos de su edificio dé hacia un lugar bonito, como el parque que quiere construir. “La época en la que los negocios hacían dinero sin aportar nada a la comunidad se acabó, ya esa no es la manera de hacer negocios”. El parque sería costeado en su totalidad por Prouty, un empresario neoyorquino que se especializa en grandes proyectos de bienes raíces.

En la zona del propuesto parque quedan dos casas, ambas pertenecientes a Laura Lasanta quien vive en una de las casas  y tiene planes de alquilar la otra. Un grupo de artistas de la comunidad ha sugerido hacer en esa segunda casa un museo, un espacio para presentaciones artísticas y además quieren mantener el espacio de ensayos y presentaciones de Piso que se estableció recientemente en la zona. Prouty busca reunirse con el colectivo de artistas y con la dueña de las casas para hablar sobre el proyecto del parque. Justo cuando Ciudadela le anunció a La calle Loíza la intención de construir el parque surgió una página en Facebook apoyando la idea de crear un gran parque que conecte el sector del complejo con los jardines del Museo de Arte de Puerto Rico, creando un gran espacio abierto y verde, hasta el momento la propuesta ha sido bien recibida por los cibernautas que comentan en la página.

Mientras tanto se planifica la construcción de las dos torres que faltan del plan original, diseñado por el arquitecto Fernando Lugo, a un costo de $125 millones. Tienen planes de establecer un mercado urbano, con productos de agricultores locales, en la plazoleta frente al complejo en la Ponce de León. El espacio de la plazoleta se ha utilizado antes para eventos que van desde una fiesta de Navidad hasta la presentación del Super Bowl en pantalla gigante, pero aún no han logrado conectar del todo con la comunidad artística de Santurce. El dueño se mostró abierto a la posibilidad de seguir integrando a la comunidad a los espacios abiertos del complejo.

Sobre el experimento de uso público en espacios privados, como la plazoleta de Ciudadela, hablamos en el próximo artículo.