La Iglesia San Mateo

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Recientemente, y precisamente por artículos publicados en La calle Loíza.com, en particular Orígenes, de mi amigo y profesor Sonny Lester, me dio con aprender sobre algunas estructuras icónicas de mi barrio el Chícharo y por ende de San Mateo de Cangrejos, ahora Santurce. Y digo aprender porque a pesar de que trabajo en la construcción y de ser un arquitecto paisajista que no ejerce su profesión, no me había dado la curiosidad de mirar detenidamente las estructuras que enmarcaron mi infancia, particularmente la Iglesia San Mateo de Cangrejos. Soy de la 25, calle Diez de Andino en el Chícharo. Hasta allí migraron mis abuelos maternos Felipe Otero e Inés Maldonado, de Morovis y Arecibo, respectivamente. Allí nació mi madre Hilda, mejor conocida en la 25 como Cuca.  Al Chícharo llegaron también mis abuelos paternos Rafael Matos e Iris Gámbaro de Nueva York con sus tres hijos, uno de los cuales es mi padre Héctor Matos, cuando la Baldorioty no existía, cuando las calles eran de arena, cuando todavía había cangrejos.

 

Criado en una familia católica, desde pequeño aprendí a visitar las iglesias con la regularidad típica de los católicos no carismáticos que no se dan golpes en el pecho. De hecho y para mantener mi contacto con la religión y con el barrio, mis padres me matricularon desde Kinder en el Colegio San Vicente de Paul de la Pda. 24. Anyway, la cuestión es que a pesar que nunca fui muy practicante, siempre tuve algún tipo de contacto con la iglesia, no necesariamente como cuestión de fe (aunque hubo un intento infructuoso de que fuese monaguillo) pero sí me mantuve acercándome a las iglesias como espacios de comunidad.

 

En el caso de la Iglesia San Mateo, y como resultado del ejercicio de rebuscar en mi memoria, recuerdo que me sirvió de punto de encuentro con otros panas del Chícharo. Chamaquitos que como yo asistían a los campamentos de verano que la Iglesia organizaba pa’ los niños del barrio en donde nos daban las clases de catecismo, pero también se organizaban giras y se aprendían manualidades. Me acuerdo de correr por sus escalinatas sin detenerme a apreciar lo imponente que ese simple gesto arquitectónico hace ver a la diminuta Iglesia. Me acuerdo ver como los del Chícharo, Seboruco, El Bosque y La Revuelta del Diablo, paraban cualquier rencilla para participar en unión de las procesiones de la Semana Santa o de las misas de gallo. De la misma forma vi y continúo viendo como la Iglesia se convierte en centro de acopio para las víctimas de los huracanes en aquellos años y más recientemente para las víctimas del terremoto de de Haití. Estas son solo algunas de las cosas que conozco por mi proximidad durante mi niñez y adolescencia.

 

Sin embargo lo que desconocía de La San Mateo y que he descubierto durante este azote de curiosidad es su historia centenaria, su arquitectura, su importancia en la historia de Santurce y de los negros.  Es mucho más de lo que aquí puedo resumir pero por algún lado había que empezar. La iglesia, que está orientada de Norte a Sur, a diferencia de la orientación tradicional que es de Este a Oeste, tiene su entrada principal mirando hacia el Sur, hacia la Ponce de León.  Las ya mencionadas escalinatas curvas conducen a la entrada principal y la iglesia está localizada en el tope de una loma donde se intersecan la calle San Jorge, la José Fidalgo Díaz y la Eduardo Conde. No sé si estarán de acuerdo pero si se fijan y analizan su localización y escalinatas tiene hasta un trasunto con la Porta Coeli en San Germán.

 

A la izquierda de la entrada principal se encuentra la pequeña casa parroquial. Esta pequeña iglesia representativa de Santurce fue originalmente una ermita que se construyó en 1729 para luego convertirse en 1773 en Iglesia cuando el 20 de noviembre le es conferido a San Mateo de Cangrejos el título de partido o pueblo, el único en Puerto Rico en ser  fundado por personas de la raza negra, como bien señalan en sus investigaciones Sonny Lester Nurse y Gilberto Aponte Torres. Esta ermita convertida en iglesia recibe su primera alteración en 1832 cuando se le suma una capilla y más adelante en el 1886 el arquitecto Pedro Cobrero hace una reconstrucción mayor que deja a la iglesia con las características arquitectónicas que conocemos al día de hoy. Una fachada al estilo neoclásico con dos torres de tres niveles enmarca la entrada principal que junto a las escalinatas le dan un toque de monumentalidad a la pequeña iglesia. La planta de piso está diseñada siguiendo la forma tradicional de las basílicas y presenta una entrada principal, un vestíbulo y la capilla. La estructura cuenta con dos naves laterales que están divididas por una arqueada de seis arcos sobre pilares alineados.

 

“El techo era originalmente plano y de madera pero se reemplazó por uno de hormigón con vigas expuestas, hechas del mismo material”, según explica la entrada sobre la iglesia en la Enciclopedia de Puerto Rico. El ábside, que es el área  posterior de la fachada que alberga el altar, es cuadrada con techo cupular. Esta iglesia está identificada como parte del patrimonio arquitectónico además se estar en el registro nacional de lugares históricos.

 

Mi contacto con La San Mateo, como nos referimos a ella en el barrio, es tan seguido que a veces ni la veo. Le paso por el frente un montón de veces a la semana y si calculo las veces que lo he hecho desde niño, tendría que pedirle a mi amigo Amed Irizarry que me diera alguna de sus fórmulas matemáticas para estimar el resultado. La cuestión es que la he dado por sentado, como que siempre estuvo ahí. Y así es, pero la realidad histórica que he descubierto es otra que me hace querer aún más este recinto por su valor histórico, por ser referencia de todos los que somos del Chícharo. Además, y como si hiciera falta, por hacerme sentir más orgulloso del lugar de donde soy: San Mateo de Cangrejos.

 

Bibliografía breve:

Nurse Allende, Lester, Partido de San Mateo de Cangrejos 1773- 1864, ponencia

Aponte Torres, Gilberto, San Mateo de Cangrejos Comunidad Cimarrona

Fundación Puertorriqueña de las Humanidades ( Enciclopedia de PR-virtual)

www.rodensor.com

  • Hilda Otero

    Me encantaria saber con exactitud quien escribe este relato. En que año se escribio y alguna informacion adicional. Relacionada a los recidentes del lugar. Llamo grandemente mi interes estos datos historicos.