Llegó el barbero

Te pasan una toallita caliente. Te aplican un aceitito. Te recortan, te acicalan y te dan un masajito. Todo por un precio razonable en Hiptnotik Old Fashion Barber Shop.

Acaban de abrir en el 1507 de la calle Loíza, al lado, precisamente del Bar Bero.

Fachada del barbero
Tiene tres sillas frente a un espejo que coge toda la pared del diminuto espacio al final de una especie de callejón en medio de dos edificios. Las bombillas guindan del techo con paneles rústicos de fondo.

Es una barbería que también quiere ser museo y punto de encuentro para artistas creadores. “La calle Loíza tiene mucho potencial”, explica Armando Bonnín, propietario del negocio, “yo lo veo como un lugar artístico, cultural”. Bonnín tiene otra barbería en la Winston Churchill.

El espacio que ocupa en la Loíza fue una vez parte del Salón de Artistas, una peluquería que ocupó todo ese primer piso por muchos años. La Loíza tiene tradición de salones de belleza que van desde el legendario Glamour hasta el trendy Om Studio y algunas barberías, como la de Coco en la esquina de la calle Diez de Andino. “Todo lo que tenemos es antiguo”, explica el dueño de Hipnotik, “me encanta la historia de mi trabajo”.

Ofrecen distintas opciones por precios que van desde $12 hasta $25. “Desde un corte completo de cualquier estilo -desde moderno hasta clásico- hasta afeitada a lo clásico con su toalla, con jabón hecho por nosotros mismos”. Los jabones, hechos con aceites esenciales, los hacen él y su esposa en su casa. “Nuestro fuerte son las barbas, el mantenimiento de las barbas, desde como limpiarla hasta como hidratarla con aceite”. Los clientes pueden comprar los aceites y otros productos en la barbería. Pronto quieren establecer un evento dominical, una vez al mes, con exposiciones de fotografía, arte y, claro, el arte de la barbería. Abren de lunes a sábado de 9:00am a 8:00pm.

  • Jimmy

    Definitivamente La Calle Loíza se está convirtiendo en un punto turístico, cultural y para el desarrollo económico local. Tiene el potencial en convertirse en una calle de gran reconocimiento mundial como lo es: La Rambla en Barcelona, Calle de Preciados en Madrid entre otros. “Pa’ Lante Calle Loiza, voy a ti”.