Magali Carrasquillo

Es actriz. Cagüeña de nacimiento y santurcina por adopción. Conversamos con Magali Carrasquillo.

Ocupación:  Soy actriz a tiempo parcial… Produzco un programa de TV para la Universidad del Este llamado UNE-Visión que  transmite Sistema TV. Enseño dicción teatral en la Universidad del Sagrado Corazón.  Pero mi pasión y mi profesión es el teatro.

Proyectos recientes:  2012:  Los tres cornudos con Producciones Aleph, Bastante amargo con Micro-Teatro en la azotea, Eurídice con La Comedia Puertorriqueña. 2013:  ¡Oh! Natura con Entropía y Hoy se casa mi amante con Producciones Candilejas. En octubre viene lo próximo…

¿Qué estás leyendo?  Estoy leyendo dos libros a la vez  Ando sumergida en la novela de Leonardo Padura, El hombre que amaba los perros, que investiga la figura y el asesinato de León Trostki. Y el otro se llama The Buddha walks into a bar… A guide to life for a new generation de Lodro Rinzler. Una revisión contemporánea de las enseñanzas budistas.

¿Qué música relacionas con Santurce?  La plena, la bomba, la salsa con toda su riqueza rítmica y melódica.  Me encanta oir por la ventana a mis vecinos oyendo la misma música que me gusta a mí. En mi casa escucho también la música de Brasil, mi favorita después de la nuestra.  Otras partes de Santurce las relaciono con el merengue y la bachata.  Y otros sectores con el reggae. Me encanta esa diversidad.

¿Cuál es tu restuarante favorito en Santurce?  Ea rayo, esta pregunta es difícil de contestar porque hay muchos y buenos restaurantes en el barrio… Hay para todos los gustos, presupuestos y paladares. No puedo elegir solo uno. Me encanta Bebo’s, La Tasca de Yiyo, el griego, Molini’s… ¡pero hay tantos que no he probado!!

¿Qué inspira tu creatividad?  El silencio.  Leer.  La playa.  La música. Tiempo pa’ pensar.

¿Cuándo llegaste al barrio y como ha cambiado desde entonces?  Llegué a Santurce hace seis años y me encanta vivir aquí.  Es bastante tranquilo y me gusta poder desplazarme caminando por el barrio.  Me encantaría que en las noches estuviera más alumbrado. No ha cambiado mucho en seis años pero siento un auge en la actividad cultural y comercial que me entusiasma mucho.  Se siente bien vivir en un barrio vivo, diverso, interesante y que manifiesta todo eso cotidianamente.