Medidas de seguridad

En estos días el barrio se ha conmocionado por el secuestro y violación ocurridos en la calle Cordero. El crimen ha sido comentado por los vecinos y por los medios de comunicación. Las autoridades estatales y municipales no han determinado aún si se trata del mismo violador que ha atacado a varias mujeres en la zona. Pero ya la comunidad ha tomado cartas en el asunto. Un grupo de mujeres se dio a la tarea de repartir y pegar la imagen del presunto violador en distintos puntos del barrio. Además se está organizando un taller de defensa personal para las mujeres del vecindario.

Aunque se ha reflejado un aumento en la actividad criminal en la zona en términos estadísticos el caso de violación es aislado. Se registran muchos delitos tipo dos, que no son crímenes violentos e incluyen cristales rotos y otras ofensas de ese tipo. Los delitos tipo uno, que son los violentos, incluyen apropiaciones como robos de ipads, carteras y celulares. También se ha registrado un aumento en las querellas presentadas por peleas que se registran particularmente en los negocios after hours que han proliferado por la Loíza.

Las recomendaciones de la policía son no dejar artículos visibles en los vehículos ni las pertenencias desatendidas en ningún momento, incluyendo en la playa. Instan a la ciudadanía a caminar por áreas concurridas, alumbradas y estar alerta.

Acción comunitaria

El túnel del amor de Edgardo Larregui

El problema de la falta de iluminación ha sido señalado por la comunidad en distintos foros. Hay sectores de la calle sin iluminación por postes dañados o que no prenden. En la pasada Fiesta de la calle Loíza el artista Edgardo Larregui hizo una pieza lumínica en la calle con la ayuda de los vecinos con el propósito de llamar la atención a la falta de luz en el sector. El asunto de la oscuridad de la calle sigue sin atenderse por la Autoridad de Energía Eléctrica.

Una de las mejores maneras de combatir la criminalidad es mantener el flujo de gente en la calle. Una calle concurrida es más segura que una desolada. La proliferación de negocios, particularmente restaurantes, le ha dado vida a la calle en horas nocturnas. Quizás valdría la pena darle seguimiento a iniciativas que pretenden añadirle atractivos a la calle.

Hace unos años la comerciante Laura Om, presentó un plan de arte público que buscaba que cada bloque de la Loíza tuviese una pieza creada por estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas, que en aquel momento ella iba a gestionar junto a otros comerciantes y residentes. El plan provocaría flujo peatonal de visitantes interesados en ver la propuesta artística, además de embellecer el sector. Nosotros, el grupo de trabajo del Comité PR37 y La calle Loíza Inc, también tenemos otras sugerencias de presentaciones callejeras -musicales, performance- que provocarían que vecinos y visitantes caminen acompañados.

La respuesta debe ser seguir saliendo a nuestra calle y, además de trabajar en conjunto con las autoridades para solucionar los asuntos de infraestructura como la iluminación o de trabajar con la policía para mejorar el patrullaje, proponer ideas creativas para seguir construyendo un barrio mejor y más seguro.

“El compromiso de servicio está latente en todos los miembros de la Policía de Puerto Rico que componen el Precinto de calle Loíza y con la ayuda de toda la ciudadanía lograremos traerle paz a nuestra comunidad”, dijo en una carta dirigida a La calle Loíza.com el Teniente Luis Andino Cruz. “Si ves alguna actividad sospechosa llama inmediatamente al (787) 726-1310, (787) 726-1410 o al cuartel general: (787) 343-2020”.