Misión Mostaza: Aquí hay gato encerrado

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Hace diez años atrás nadie me hubiera dicho que iba a estar rescatando gatos y gatas para su esterilización en mi comunidad. Aunque siempre he tenido cerca gatos o perros, tenía otro nivel de relación y compromiso. Al igual que me ha pasado con otros asuntos de la vida, suceden eventos (grandes o pequeños) que te sirven de agente catalizador para el cobro de conciencia. En torno al tema felino, creo que quien me transformó fue mi querido y extraviado gatito Biri Bara.

Establecí un verdadero vínculo con Biri que, cuando ocurre su pérdida y al margen de otras circunstancias radicales que ocurrieron en ese momento, me sensibilizó profundamente sobre temas gatunos. Ya no era cruzarme con animales realengos y mirar para el otro lado. Se había convertido en otra sensación y visión. Una que me hacía claro que nuestra obligación por inventarnos un mundo tan complicado, es darle mejores condiciones a los demás seres vivientes, sobre todo los más vulnerables. Me consta que ese motor transformador es el mismo que mueve a mis queridxs cómplices Kisha Tikina Burgos y José Eugenio Hernández. De hecho, el título de Misión Mostaza surge por el nombre adjudicado a una gatita rescatada por José Eugenio. Ella no sobrevivió porque estaba muy estropeada y enferma, pero nos dio el empuje para hacer una campaña de esterilizaciones en la comunidad Machuchal en Santurce, bajo la tutela de Irma Podesta de Save a gato.

Iniciamos esta misión a finales de enero. Al presente hemos podido esterilizar 26 felinos y sin haber salido de la calle María Moczo. Es una especie que se reproduce muy rápido, con celos en las hembras cada tres meses. Esto no quiere decir que discriminemos con los machos: todos y todas se deben esterilizar para controlar la sobrepoblación. Con esto también evitamos enfermedades, peleas en las que terminan muy heridxs, la peste de orín por la marca de territorio, etc.

La estrategia que usamos es la que ha implementado con tanto éxito Save a Gato para controlar la sobrepoblación felina en el Viejo San Juan. Es decir, atrapamos, esterilizamos y soltamos. Lxs gatxs son animales muy relacionados con su lugar de residencia. Les genera mucha confusión y tensión los cambios de territorio. Con esta técnica de control poblacional, devolvemos a lxs gatxs a su espacio para poder disfrutar de las muchas bondades de tenerles en el vecindario. La principal es el no tener roedores y sabandijas en el área y con ello prevenir enfermedades como la leptospirosis, transmitida por la orina de las ratas.

Nuestro plan es seguir con este proyecto contando con que cada vez sea más sencillo debido a que la experiencia tiene un componente educativo. Estamos convencidxs que las personas desean ser parte de la solución de los problemas. Solo se trata de ofrecerles las herramientas y un método sencillo a seguir. Por lo pronto tenemos varixs colaboradorxs en el vecindario: Roark, Lucas, Bruni, Elizabeth, Xiomara… Y muchas personas que han aportado algún donativo para poder seguir haciendo la campaña. Porque, aunque el Albergue del Municipio de San Juan nos da un excelente precio por esterilización y la vacuna de rabia, el volumen es tan amplio que sin esas aportaciones no sería posible nuestra gestión. Así que si ves el nombre de Misión Mostaza en una alcancía o alguna campaña de recaudación de fondos por Internet, sabes que se trata de este esfuerzo que ha surgido en nuestra comunidad.