Paseo urbano para ir de compras

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¿Cuánto cuesta esto?”, pregunta una señora del barrio mientras muestra una correa que tiene en la mano. “Dos dólares”, le responde Mónica Oquendo, dueña de Electroshock, una tienda de artículos vintage y de diseñadores locales, en la calle Loíza. “No los tengo ahora”, le contesta la clienta. “No importa, me los das después”. Ir de compras en la Loíza es ser parte de una comunidad. La experiencia incluye caminar, eelectrotrar a comer en los negocios del vecindario y crear una relación con los comerciantes. Si eres del barrio, sales de tu casa y sigues andando a hacer las compras navideñas. Si vienes de otro sitio, buscas estacionamiento en una de las calles cercanas o pagas en uno de los parkings de la De Diego. La travesía se traduce en apoyo al pequeño comerciante en el contexto de una ciudad viva.

Hay de todo. En la calle Del Parque está Love Is You and Me Concept Store, una tienda de cosas poco comunes que incluye joyería diseñada por artistas locales como Viviana D’Otoñón y Mimivert. El negocio comparte el edificio con una tienda para ciclistas y el Café Marquesa, por si quieres seguir comprando con la barriga llena.

Unas cuadras más abajo hay comida y moda en Kamoli, espacio que ocupa una casona que fue el famoso club de jazz Mimis. Tienen ropa de mujer y hasta una línea para niñas diseñada por Vilma Collazo. Pasando el distrito de los diseñadores, que alberga los talleres de Carlota Alfaro y Harry Robles, José Raúl y Noe Amador, empiezan a aparecer tiendas pintorescas como Gemileo, que vende ropa, accesorios, plantas, aceites y artículos decorativos; y la Farmacia Americana, que es una especie de minitienda por departamentos, con juguetes, óptica y cafetería.

 

Lo vintage –ropa, accesorios, muebles- tiene su nicho en la Loíza con tiendas como Electroshock, LenTJuela, El Arte de Reciclar, Claudia y el Pop Up Store en la esquina de la calle Betances.

Ninfas cierra sus puertas después de treinta años y están vendiéndolo todo bien barato. Kolorines, una tienda de ropa fina para niños, es una institución de la Loíza y Kembali, un pasillo lleno de ropa que sus dueños van a buscar a Tailandia, tiene buenísimos precios. Justo al lado se instaló el equipo de diseño de camisetas Noxiouz, que queda a menos de una cuadra de La Nueva Era; una tienda de ropa masculina.

  COMPRAScalle

Esta exploración urbana consiste en un paseo único para adquirir al paso productos tradicionales y “trendys”, con montones de opciones para comer y sin necesidad de entrar en el revolú de los centros comerciales.

Publicado originalmente en la sección sobre La calle Loíza en Índice.