Recorrido

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Te levantas tarde y vas caminando a Molini’s a tomarte el café al regreso te paras frente a la Ferretería Madrid y le compras dos chillos enteros a Mr. Fish, que te los vende directo de la neverita que tiene en la parte de atrás de su pickup.

Ya estás casi set , recién desayunada y con el pescao para la tarde, cuando decides echarle una miradita a las cositas que vende Valeria Bosch en Len t juela, una tiendita vintage en la Jefferson, bien cerca de la esquina de la Loíza. Es sábado así que ella misma te atiende. “Amo la ropa vintage”, dice, ” siempre me ponía la ropa de mi mamá y de mi abuela”. Pero se le hacía difícil encontrar ropa de calidad y a buenos precios en Puerto Rico. “Casi todo lo que encontraba estaba un poco carito”. Y así decidió montar su propio quiosco.

Viaja a ciudades como Miami y Nueva York en búsqueda de las piezas que venderá luego. “La idea del espacio es tener de todo un poco combinar cosas de ayer y de hoy y hacer outfits únicos y diferentes”. Montó la tienda con la ayuda del músico Bryant Hoffman y lo operan entre ellos dos. Apenas lleva varios meses abierto. Sales de allí con un hermoso traje azul añil y $40 pesos menos en el bolsillo, not bad.

 

De camino te encuentras con Don Hanzel, el vecino de atrás, que recorre la Loíza de arriba a abajo sin problema pero que parece tener su lugar favorito en el Museo de Arte de Puerto Rico, que visita casi a diario. Te enteras, después de llevar años viéndolo casi todos los días, que fue el quien escribió el tema Colobó interpretado por el inmortal Ismael Rivera en su disco Traigo de todo. Don Hanzel anda con la copia de la parte de atrás del disco, créditos incluidos, para que uno no tenga que dar por cierta su historia por fe. Sigues caminando pensando que hasta los otros días el propio Maelo andaregueaba por estas mismas calles, sus calles.

 

Te saluda Saúl, el de las azucenas, le compras cinco pesos y te regala una adicional. Sigue su camino y sabes que es largo porque estás en plena Loíza y hay gente que le compra en el Viejo San Juan. La calle Loíza, a pesar de estar venida a menos, según cuentan los que llevan aquí toda una vida, sigue siendo un centro de comercio donde se consigue de casi todo. Cada vez hay más lugares donde ir a comer y cada vez está más viva de noche. Los negocios proliferan a un paso aceleradísimo gracias a la autogestión de los comerciantes, osados, que se han tirado el salto al vacío.