Regreso a la Goyco

Empujé el pesado y memorable portón de hierro y caminé hacia el pórtico del edificio. Una mujer estaba allí controlando la entrada y salida de los niños.  Me le acerqué para pedirle paso pero un chico interrumpió mi gestión dándome un cantazo con su mochila en un giro brusco.

Volví a intentar dirigirme a ella cuando  ya sus ojos me habían localizado. “¿A quién vienes a buscar?” me preguntó con dulzura pero firme. Cuando enfoqué en su rostro, supe que estaba frente a una de las hermanas Rivera. Aquella cara seguía intacta, sus ojos amarillos y su piel morena con labios carnosos. 

“Vengo a una reunión”, le dije. Me miró de arriba a abajo con sospecha. Entonces para aliviar el momento le pregunté: “¿Tu estudiaste aquí verdad? ¿Eres de los Rivera de Piñones cierto?” “Sí y tú también, tu cara me es familiar. Mi nene está estudiando aquí y me pusieron en el portón. Ven, entra”. Y me agarró por el hombro empujándome suavemente hacia el interior. “Un gusto verte”, le dije. “Igual”, me respondió con una sonrisa tímida y algo angustiada.

No puedo explicar lo que sentí al pisar ese suelo. Aquel castillo inmenso ya no era igual pero era el mismo. Se había encojido pero preservaba un remanente de magia indudable. Caminé por los pasillos buscando señales. Tenía la ilusión de encontrarme con algún maestro, pero habían pasado 20 años y mi deseo se desvanecía. Entonces pensé: “Mis maetros le dieron clase a mi mamá y a mis tíos, tengo 30 años,  así que el  más viejo debe haberse muerto y los otros deben estar jubilados hace rato”.

En mi matemática, de suma y resta de años, me detuve a mirar la calle Loíza desde el balcón central. Un hombre con ropa deportiva, entraba por el patio frontal. No había duda alguna. Aquel hombre es Mister Ponce. ¡Mi maestro de educación física!

*Lio Villahermosa es parte de un esfuerzo comunitario por llevarle arte a la Escuela Elemental Pedro Goyco, estará ofreciendo talleres de arte en su antigua escuela elemental y escribiendo sobre el proceso, esta crónica es la primera de una serie. El autor publicó recientemente su primer libro: La calma.