Repaso de Casa Taft

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En algunas semanas despediremos un 2016 lleno de importantes retos y logros para Casa Taft 169. El año nos deja con la certeza de que el 2017 traerá grandes cambios y novedades para el proyecto. Podremos continuar trabajando en la creación de lo que será el Centro Cívico de Machuchal pero también aspiramos a elaborar un plan colaborativo de desarrollo comunitario local.

Contrario al 2015, que nos dedicamos a rehabilitar el patio interior del proyecto para poder llevar a cabo actividades educativas, culturales, etcétera, este año volvimos a trabajar duro en la fachada principal de Casa Taft 169. Así pudimos constatar cuán importante es mantener una actividad que permite el contacto más espontáneo y abierto con la gente y la calle. Además, con la reapertura de la puerta principal, iniciamos la rehabilitación del interior del Centro Cívico, proceso que deberá seguir viento en popa.
Trascendiendo el proyecto puntal y gracias a la iniciativa de un grupo de voluntarios, también iniciamos la tarea de hacer un inventario de propiedades del barrio (1,600 aprox.). En buena medida, como respuesta a la demolición ilegal de la casona histórica ubicada en el No. 52 de la calle Taft; cuyo abandono se utilizó para justificar su desaparición. De contar con los recursos necesarios, se levantará un inventario completo pero es posible que debamos limitarnos a documentar aquellas propiedades abandonadas y con potencial valor histórico.
Dado que no sólo aspiramos a crear un Centro Cívico desde donde apoyar las diversas iniciativas de autogestión local -existentes y futuras- esa documentación se podrá sumar a una base de datos que nos permita hacer realidad otro sueño. En colaboración con la organización La Maraña, queremos desarrollar una metodología de diseño colaborativo para elaborar una hoja de ruta que pueda orientar el mejor desarrollo comunitario local atendiendo a las inquietudes y expectativas de los diversos sectores que componen la comunidad de Machuchal..
Finalmente, este año asumimos el compromiso de trascender los límites del barrio para alcanzar a todo el país. Hoy, a través de la Ley 157 del 2016, los municipios podrán acceder a la titularidad de propiedades declaradas estorbos públicos sin titulares vivos ni herederos para poderlas ceder, donar, rentar o vender a Organizaciones Sin Ánimo de Lucro que no hagan trabajo político-partidista y aporten al bienestar social. Sin embargo, es mucho el trabajo que falta para que la nueva Ley se convierta en una verdadera herramienta de transformación y gestión de nuevas iniciativas.
Teniendo en cuenta el contexto económico, político y social en el que se encuentra Puerto Rico, hoy más que nunca, debemos apostar por trabajar en la organización, el empoderamiento y la autogestión comunitaria. Invitamos a todos nuestros vecinos y visitantes a darse la vuelta por el No. 169 de la calle Taft para conocer y vincularse con el trabajo que hemos venido haciendo para transformar un estorbo público en un lugar a la disposición y para el beneficio de todos los miembros de nuestra comunidad.