Santurce: Zona de Interacción Cultural

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Desde mediados del siglo veinte hasta el presente, Santurce ha sido la zona cultural más vibrante y reconocida de Puerto Rico. Tanto sus habitantes como sus visitantes están de acuerdo en que esta ciudad se ha distinguido del resto de los conglomerados urbanos del país por tener la mayor interacción entre los diversos tipos, espacios, protagonistas y participantes de la cultura.

Los historiadores de este poblado costero, fundado para facilitar el comercio de la isleta del Viejo San Juan con los municipios del interior, –y para alojar a las crecientes clases medias y obreras–, coinciden en que en esta área extramuros proliferó el mayor número de teatros, cines, cabarets, salones de baile, plazas públicas y mercados de la isla.

Esta expansión comunitaria, unida a importantes innovaciones en el transporte local como la introducción del tranvía para pasajeros o “trolley”, fomentó no sólo la organización de los tiempos del trabajo en la fábricas sino también las rutinas de ocio de los santurcinos y de los puertorriqueños que venían a divertirse en sus días libres a la capital.

De ahí que en las crónicas sociales las décadas del 50 y 60 del siglo pasado se destacaban las enormes filas para entrar a disfrutar películas de estreno y espectáculos teatrales variados en los famosos escenarios construidos a lo largo y a lo ancho de los locales establecidos en las cercanías de las paradas del “trolley”, vehículo que también movía a las masas hacia las verbenas y ferias que típicamente se montaban en las plazas, placitas y explanadas de Santurce.

De igual forma, en los reportajes culturales de la época, se reseñaban los bailes cangrejeros de sociedad y los “shows” de variedades, amenizados por grandes cantantes y orquestas de música tropical con talentos nacionales e internacionales, que se presentaban en los salones, café-teatros, “night clubs” y hoteles que iluminaban las principales avenidas de Cangrejos: la Juan Ponce de León, la José Fernández Juncos y la Ashford en el Condado.

Hoy en día, luego de un largo proceso de despoblamiento o éxodo del casco urbano hacia los suburbios, que se intensificó en la década de los 90 del siglo pasado, las actividades culturales de Cangrejos continúan ostentando el primer lugar de las de la isla. No obstante, la lógica organizacional de esta oferta ha superado la planificación centralista y homogénea de antaño y se muestra mucho más barrial, híbrida y orgánica.

Es por esto que el mapa cultural del Santurce actual exhibe múltiples circuitos entre sectores como Miramar, Condado, Gandul, Tras Talleres, Villa Palmeras, Barrio Obrero, Machuchal, Sagrado Corazón, Alto del Cabro, entre otros, en los que los vecinos y los turistas –internos o extranjeros– interactúan en forma muy fluida y diversa que va de acuerdo con la especificidad de cada uno de estos subarrios.

En la actualidad, en todos estos sectores de Santurce existen programas, tanto fijos como espontáneos o intermitentes, que son de carácter mixto ya que se componen de una amplia gama de expresiones musicales, danzarias, teatrales, literarias, plásticas, literarias y folclóricas que se han esparcido por toda la ciudad en la misma medida en que ésta se ha ido transformando.

ARTES PLÁSTICAS

La visibilidad de las artes plásticas desplegadas tanto en los museos como en los muros citadinos de las propiedades que fueron quedando abandonadas ha sido de vital importancia para la renovación cultural de Santurce durante la pasada década.

De un lado, el Museo de Arte de Puerto Rico (MAPR), ubicado en la avenida José de Diego y, de otro, el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), ubicado en la avenida Ponce de León, a la altura de la antigua Parada 18, han servido como refugios del arte nacional pero también como centros culturales abiertos a la comunidad.

Esta apertura ha logrado no sólo una mayor interacción de los puertorriqueños y extranjeros con las creaciones pictóricas, escultóricas y performativas de nuestros artistas, sino también la concreción de una ruta de la cultura santurcina que, actualmente, se desborda de las salas de exhibición hacia los patios, los jardines y las calles que rodean estos dos edificios históricos.

De esta forma, las actividades museográficas hoy se expanden para incluir festivales de cocina urbana, recitales poéticos, bazares de productos artesanales, piezas performativas y experimentales, entre otras.

El arte institucional santurcino cada vez más se acerca y se complementa –o incluso dialoga y se contamina positivamente– con los ofrecimientos de las galerías independientes y los escuadrones de muralistas, cartelistas y grafiteros que se ubican por la avenida Fernández Juncos y las calles Ernesto y Elisa Cerra, tanto en forma organizada (como en el festival de arte urbano Santurce es Ley) como de manera autónoma e individual.

ARTES ESCÉNICAS

La transformación de las artes cinematográficas y teatrales en la ciudad de Santurce también es evidente. En cuanto al cine, –a consecuencia de la proliferación de centros comerciales suburbanos–, los teatros Metro (ubicado en la Parada 18) y Fine Arts (en Miramar) son los dos baluartes que quedan de las decenas de cinematógrafos que se contaban en el área.

Ambos ofrecen a la población local los estrenos del momento, pero se han especializado en traer festivales de películas internacionales, europeas, temáticos como el Puerto Rico Queer Film Festival y cortometrajes, entre otros.

La compañía teatral Y no había luz cuenta con un espacio en la Ponce de León. Foto de Ricardo Alcaraz

Asimismo, existe un marcado interés en la proyección de películas en áreas abiertas y comunales, lo que se da en la plaza del paseo lineal Jaime Benítez, ubicada frente a la laguna del Condado por lo que se ha denominado “Cine del Estuario”, en un predio en abandono rescatado en la calle Loíza bautizado “Cinema Paradiso” y en el parque gastronómico Lote 23 frente al complejo urbano Ciudadela, ubicado muy cerca de la librería santurcina Libros AC.

En cuanto al arte dramático, es importante destacar que tanto los teatros Victoria Espinosa como Francisco Arriví, en la calle del Parque, y las salas de drama René Marqués y de teatro experimental Carlos Marichal, en el Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré (CBA), proponen una oferta variada de teatro clásico nacional e internacional así como de obras contemporáneas.

Estas propuestas se complementan con las comedias y vodeviles del café-teatro Sylvia Rexach y las de la compañía Teatro Breve, cuya sede se ubica en el café-teatro Shorty Castro de la calle del Parque y que, de ordinario, atrae a un público juvenil semanalmente.

Hay que hacer énfasis, además, en que, recientemente, la explanada frente al CBA ha servido de escenario al aire libre para presentaciones del Circo Nacional, fiestas típicas en honor a la fundación del barrio, retablo de marionetas y también para otras manifestaciones del teatro popular y el performance que alargan la presencia del CBA más allá de sus emblemáticas salas.

MÚSICA y BAILE

A lo anterior se le suma la variada oferta de conciertos de música electrónica y de todo tipo que se presentan durante el año en los salones acondicionados para el baile del Centro de Convenciones Pedró Rosselló en Miramar.

De otra parte, es también en el distrito de convenciones que comienza la marcha hotelera santurcina, que se concentra en los vestíbulos (los “lobbys”) y las discotecas de los hoteles Sheraton, Condado Vanderbilt, La Concha Reinassance y San Juan Marriot. Todos los fines de semana los boricuas de la zona metropolitana y los turistas disfrutan en estos hoteles la música tropical en vivo o de “diskjockey” pero escogida para bailadores de diversas edades que gustan de géneros musicales tan distintos como el “house”, el reguetón, la salsa y el merengue, entre otros.

La Fiesta de la calle Loíza presentó a Los Pleneros de la 21, originalmente de la Parada 21 en Santurce.

Otra ruta, que los locales llaman de “chinchorreo” porque consiste en ir saltando de bar en bar o, lo que es lo mismo, de “chinchorro” en “chinchorro”, también está disponible para los bailadores que desean tener una experiencia menos formal que la hotelera. Negocios y bares como La Respuesta, en la calle del Parque, y El Watusi, en la calle Cerra, ofrecen música bailable de salsa y de plena en vivo, que también puede oírse en El Bonanza de la avenida Eduardo Conde y el La Junta de la calle Loíza.

La discoteca cangrejera más intensa y “afterhours” del circuito “chinchorrero” es Circo, en la calle Condado, que es un local multipisos ambientado para complacer el gusto ecléctico del público LGBTTQ, pero abierto a todo tipo de visitante. La bachata se baila específicamente en los “chinchorros” de la avenida Borinquen y en otros bares con billares y velloneras del sector Villa Palmeras ubicados en la marginal de la avenida Román Baldorioty de Castro y la calle Tapia.

CULTURA AL AIRE LIBRE

La tendencia cultural santurcina actual apunta hacia el enriquecimiento sistemático de los espacios públicos de Santurce (calles, plazas y parques) con agendas de cultura popular y masiva sin descuidar la calidad de las mismas.

Por ejemplo, en años recientes se han aumentado los usos de la plaza Antonia Quiñones en el Condado, conocida también como Stella Maris, así como los de la plaza Antonio R. Barceló de Barrio Obrero, en la avenida Borinquen, para ofrecer recitales de música clásica y música popular en ambos escenarios lo que ha provocado una aceptación e integración comunitaria sin precedentes.

Awilda Sterling presentó su pieza Maelo en el cuerpo frente a la casa del sonero. Foto Tito Matos

En esa misma onda, la plaza de la Ventana al Mar en la avenida Ashford y el escenario del parque gastronómico del Lote 23, en conjunto con los Culinary Fest de Miramar y Condado, y las Fiestas de la Calle Loíza, han llevado a otro nivel las experiencias culturales al aire libre en la ciudad de Santurce.

Estos nuevos esfuerzos comerciales y comunitarios han servido de soporte y les han dado estructuras que fomentan la continuidad al mercado agrícola de los domingos, talleres de artesanías, juegos infantiles y degustaciones masivas, entre otras actividades que no formaban parte de la variedad cultural de la zona.

Los chorritos de la fuente de Juan Bobo se unen a la música académica de Condado en Concierto en la Plaza Antonia Quiñones. Foto Herminio Rodríguez.

Más importante aún, en Santurce se observa el gusto de la gente de adentro y de afuera por explorar otras actividades al aire libre que aumenten la calidad de vida a través de muchas más interacciones comunitarias con un fuerte y apasionante contenido cultural que sea accesible y público.