Una tarima central

por

Ya caían las siete de la noche y luego de una pequeña parada por el café-teatro Abracadabra a escuchar el sonido acústico de Dandy and the Walker y de Flying Dodo nos estacionamos cerca de la calle Cerra para disfrutar de la última noche de Santurce es Ley 4 cerca de la tarima central para oír a varios de los grupos musicales que prometían llevar la noche a otro nivel.

Atravesando una multitud mucho más densa que la de la noche del viernes, nos propusimos pasearnos nuevamente por la noche del sábado a ver que Santurce es Ley tenía que ofrecer durante su segunda noche. Pero esta vez en su tarima principal.

Paseamos por las paredes recién adornadas de la Calle Cerra para llegar a nuestro destino y sorprendernos con el sabor hermoso de los ritmos afrocaribeños.

El grupo de música Carabalí puso a los presentes a mover sus caderas de un lado a otro. Tanto así que los pocos que decían presentes durante su presentación hacían que la gente hiciera un círculo alrededor de ellos mientras ellos acompañaban la sincronicidad de sus movimientos.

Carabalí

Luego del despliegue de sabor de los tambores que Carabalí le dejaba a los presentes en los pies subía a la tarima Campo Formio. Con su clásico “Somos Campo Formio, gracias por venir” abrieron su espectáculo al cual se añadía cada vez más y más gente.

Una hora luego del “muchpit” creado por tres o cuatro personas determinadas a bailar frente a la banda el show cesó dejando a algunos con las ganas de una ñapa a la que Campo Formio tuvo que decir que no por razones de tiempo.

Fernando Quintero de Campo Formio

Luego de cinco minutos de espera en lo que el próximo grupo se preparaba para encender el espacio con buena vibra la gente seguía moviéndose por allí mirando las galerías aledañas o los murales que resguardaban a los curiosos que poco a poco se acercaban para escuchar el hip hop de Jazz Bandana.

Con humo artificial, un DJ “tirando la pista” y tres personas bebiendo, texteando y grabándose con su celular como corrillo de fondo, Jazz Bandana comenzó a desparramar sus líricas, algunos se la alejaron de la escena mientras que  otros curiosos se acercaban más.

Un poco interesados por lo que estaba sucediendo en los alrededores de la calle Cerra decidimos abandonar los predios de la tarima principal y movernos a la Ferretería en donde Cestero debutaba con su guitarra luego de varios años fuera de Puerto Rico, abriendo el espectáculo a Fantasmes quienes mantenían a su fanaticada en los alrededores esperando a que el grupo comenzara.

Regresamos a la tarima principal para escuchar la última canción de Jazz Bandana mientras este se tatuaba en pleno escenario. Momentos más tarde se subía a el escenario Blu Bamboo ensemble que con la tenue voz de su cantante hacía que el humo exhalado por los presentes subiera al cielo igual que el reggae que expedían las bocinas del encuentro que lamentablemente se habían “explotado” luego de la intervención de Campo Formio horas antes.

Ya con la noche llegando a su fin DJ Nature se hacía dueño de la tarima con su electrónica mientras la gente se disipaba por los alrededores y se preparaba para continuar el “after party” en El Local, La Respuesta o cualquier otro lugar santurcino dispuesto a hacer de Santurce la Ley.

Y así nos aventuramos a hacer lo propio.