¿Y por qué hacen falta los sonidos primarios?

¿Y por qué? Porque sí. Eso no es una contestación válida diría mi madre. ¿Y por qué? Porque yo lo digo y soy tu madre también diría. ¿Y por qué? ¿Por qué el gato dice miau? Y tantas interrogantes que nunca acaban, y que chévere que las haya porque quiere decir que tenemos sed de conocer, de explorar, de entender y de sentir nuevas sensaciones y experimentar nuevas vivencias que enriquezcan nuestra vida.

Es a partir de esta premisa que Viento de Agua se lanza al ruedo con una sonora producción de nueve canciones y un cuento musicalizado titulada Sonidos primarios. Esta, como las anteriores producciones del colectivo, nace de una idea que se fue fraguando por varios años, de un deseo de aportar a la niñez con nuestra música autóctona, de esas ganas de plasmar una creatividad de alto nivel evitando caer en simplificaciones dizque para que los nenes entiendan. Luego de un proceso de búsqueda y creatividad se llega al escogido de los 9 temas y el cuento musicalizado que conforman la obra.

A partir de una propuesta hecha al Instituto de Cultura Puertorriqueña nos embarcamos en la tarea de hacer un disco de canciones infantiles en diversos ritmos de bomba tales como holandé, gracimá, sicá y yubá, en plenas lamento y movidas y en tres tipos de música jíbara; seis tumbao, seis chorreao y cadenas. En cuanto a temática quisimos hacer un trabajo con elementos educativos pero sobre todo divertido, lleno de alegría, de picardía, que de ganas de bailar, que de ganas de cantar, que de ganas de compartir.

La instrumentación consta de los instrumentos nacionales; panderos, guiro, banao*, barriles, maraca, cuá y cuatro acompañados de bajo eléctrico, piano, acordeón, guitarra, bongó y una amalgama de vientos maderas desde el más agudo, el pícolo, hasta uno de los más graves, el saxofón barítono. Los arreglos musicales fueron concebidos con la creatividad como guía, siguiendo el rumbo trazado por Viento de Agua en cuanto a buscar un balance entre tradición y novedad, haciendo un esfuerzo por encontrar unos sonidos refrescantes sin apartarnos demasiado de la tradición.

La temática de las canciones es variada. El tema que comienza el disco es de la autoría de Ramón “Tito” Rodríguez y es una anécdota jocosa del constante cuestionar de los niños y es interpretada en los ritmos de bomba holandé y gracimá. Los dos temas escritos por Ricardo Villanueva son décimas de carácter educativo; uno trata sobre los días de la semana y el otro explica las siete notas musicales.  El primero, Los días de la semana,  es interpretado en un seis tumbao y el segundo, Las notas musicales, es interpretado en las cadenas tradicionales con un ritmo de bomba yubá como base de apoyo. El tema Cococoquí es una colaboración de Villanueva junto a este servidor y habla de la emblemática rana que con su canto engalana nuestras noches. Proseguimos con Plena nana escrita por Ramón López, musicalizada por Héctor “Tito” Matos, arreglada por este servidor e interpretada magistralmente por Gema Corredera. Se añaden al repertorio tres plenas conocidas; El león de Tite Curet Alonso, Ola de la mar de Pedro Ruiz, y El gallo de Marcial Reyes. Estas plenas son divertidas, amenas, juguetonas. Finaliza el disco con el cuento Marcelo y el misterio del sonido desaparecido, escrito por Juan Carlos Quiñones, narrado por Juan Pablo Díaz y musicalizado por Tito Matos y quien suscribe.

Otra parte importante del por qué de este disco es la necesidad de crear proyectos alternativos para que nuestra juventud conozca su música. El sistema educativo de Puerto Rico lleva por  innumerables años siendo cómplice activo de un status quo político que promueve activamente la desinformación, la desculturalización, el blanqueamiento de nuestra historia, la subvaloración de nuestras gestas históricas y nuestros próceres, hombres y mujeres. Como parte de este oprobio las artes caen en la redada y han sido marginadas a un punto cercano al exterminio. La música a duras penas se enseña en nuestras escuelas y si se enseña es con gran sacrificio de parte de los maestros ya que las condiciones y los recursos distan abismalmente de lo idóneo.

Siendo educador por más de quince años puedo dar fe de lo poco o nada que sabe de música autóctona y tradicional puertorriqueña la gran mayoría de nuestra juventud. Es alarmante el nivel de desconocimiento de nuestro quehacer musical en un archipiélago donde hasta las piedras cantan. A la luz de esta situación lo que propone Sonidos primarios, primarios porque son los primeros para el niño pero también porque son fundamento de nuestra música, es un recurso tanto para educadores como para educados, donde podrán, de una manera amena, aprender como suena un sicá, como suena un seis chorreao, como suena una plena lamento.  Para facilitar este proceso de familiarización con los géneros cada tema, luego del título está identificado por género.

Bendecidos somos en la familia de Viento de Agua porque contamos con un colectivo de excelentes artistas comprometidos con la creatividad a partir de nuestra música. Aparte de los integrantes de la banda como tal, contamos con la valiosa aportación como músico, cantante y compositor del trovador Ricardo Villanueva y la sublime participación de Gema Corredera. Contamos también con la participación de Los Mocosos, un grupo establecido de payasos, de la autoría de Israel Lugo, que combina el humor con la crítica social en un seis chorreao disparatao.  Importante es destacar la participación como bajista, cantante y arreglista de Javier Curet.
¿Y por qué? Porque en Puerto Rico hace falta darle opciones de enriquecimiento a nuestra niñez, cultivarles el intelecto con proyectos musicales que no se simplifiquen, porque los nenes dizque no entienden, que les permita exponerse a géneros de música autóctona y tradicional interpretada con excelencia para darles un punto de partida sólido ante el bombardeo de músicas “comerciales” a las que estarán expuestos por default, para que, desde temprana edad puedan desarrollar un sentido de pertenencia a una cultura vibrante.
*el banao es un instrumento de percusión en forma de un pequeño barril cubierto con un cuero de chivo por uno de los extremos
Ricardo Pons es el director musical de Viento de Agua  El trabajo está disponible en: Viera Discos, Abracadabra, Bonanza, Museos del ICP, Fundación Nacional para la Cultura Popular, Taller Tambuyé, Juguetería Palú y por internet.